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MARIE POUSSEPIN |
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Nació en DOURDAN, población próspera, cercana a Paris, perteneciente a la Diócesis de Chartres el l4 de octubre de 1653. Sus padres fueron Claude Poussepin y Julienne Fourrier, los cuales integraron hogar con sólidas convicciones morales y cristianas. Marie es la mayor de siete hermanos, todos murieron muy jóvenes, exceptuando el más pequeño, Claude. Su mayor dolor fue la muerte repentina de su madre cuando ella tenía 22 años. Su padre cayó en bancarrota y le fueron embargados sus bienes. Él huyó del pueblo traspasando sus bienes a Marie, quien se dedicó a trabajar duramente para saldar las deudas de su familia. En su intento por darle nueva vida al taller de su padre, compra máquinas de tejer lo que proporcionó un gran desarrollo económico a la ciudad. Junto con todo este trabajo industrial no deja de lado su vocación de mujer cristiana, es así como encontró la fuente espiritual de Santo Domingo, a través del P. Mespolié O.P., quien iba a Dourdan a predicar, ejerciendo sobre ella una gran influencia del carisma dominicano y del conocimiento de las tradiciones de la Orden que le sirvieron para concebir la fundación de una comunidad Terciaria con fines apostólicos. A principios de 1696, Marie Poussepin deja la ciudad industrial de Dourdan y se instala en Sainville, un pueblecito muy pobre y necesitado. Desea dedicar toda su atención a los más desfavorecidos, especialmente los niños y los enfermos.
Pronto se le unen un reducido número de jóvenes, carentes de medios de subsistencia, a las que ayuda enseñándoles a vivir cristianamente y a hacer de su vida un servicio para los demás. Nace así la primera comunidad de Hermanas Dominicas, dedicadas al servicio de la caridad. Toman como ejemplo la Virgen María en su Presentación.
A partir de 1712 Marie Poussepin inicia las gestiones legales necesarias para lograr la aprobación oficial de la Comunidad. Los trámites son largos y laboriosos, y no se obtiene hasta l724.
Los Reglamentos de la Comunidad, que ya ha comenzado su expansión por distintas diócesis de Francia, son autorizadas en 1738 por el obispo de Chartres. Este hecho significa el reconocimiento por parte de la Iglesia. "En 1697, Marie Poussepin, oficializa su proyecto misionero en el Acta de Fundación; ahí expresa su voluntad de fundar una Comunidad de la Tercera Orden de Santo Domingo, para utilidad de la Parroquia, para instruir a la juventud y servir a los pobres enfermos. Con esta Acta de Fundación, Marie Poussepin plasma por escrito, lo que en su corazón había pactado con Dios en el largo recorrido de su vida en Dourdan. Desde 1697, las Hermanas son llamadas para el hospicio de Janville y en el curso de su vida Marie Poussepin, dará respuesta a unas veinte solicitudes, tanto para el servicio de las escuelas como para el de los enfermos. Ella se preocupa personalmente por la formación de las Hermanas a fin de que sean aptas para responder en justicia y caridad a su misión y cumplir sus labores en la sencillez y el olvido de sí mismas, 'llevando adonde quiera que sean llamadas el conocimiento y el amor de Jesucristo'. La Virgen María es garante de los votos que las Hermanas renuevan cada 21 de noviembre, día de la Presentación de María en el Templo." "Su obra sigue prosperando hasta 1793. Los acontecimientos de la Revolución obligan a las Hermanas a dejar Sainville para refugiarse en Janville, en la Beauce. En 1803, obtienen del gobierno la autorización para reconstituirse en comunidad regular, y en 1813, la sede de la Congregación es transferida a Tours, desde donde un nuevo impulso misionero, conducirá la Congregación a través de toda Francia, a España, a Colombia, a Irak y en todo el mundo. En 1852, las Hermanas de la Presentación vuelven a Sainville después de 60 años de ausencia. En 1888, se instalan en el convento recuperado (...) Hasta 1959, la Congregación fue anexada definitivamente a la Orden Dominicana." En su último testamento, Marie Poussepin, recomienda a las Hermanas tener un vivo celo por la instrucción de la juventud, el cuidado de los pobres enfermos, el espíritu de pobreza y el amor al trabajo. En la profundidad de su fe, Marie Poussepin comprende que se acerca a la plenitud, 90 años después de haber iniciado su vida, despojada, libre y serena, se entrega a la oración y al silencio. Marie Poussepin gran modelo de mujer y religiosa muere el 24 de enero de l744. Marie Poussepin fue beatificada el 20 de noviembre de 1994. |
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